La primera sesión debe formar un espejo líquido de borde a borde para evitar túneles futuros. Calcula de una a tres horas según diámetro, sin corrientes. No excedas cuatro horas totales. Deja solidificar por completo antes del siguiente uso para preservar rendimiento, color y aroma equilibrados.
Mantén la mecha a cinco milímetros, retirando residuos antes de encender. Así reduces hollín y chispas. Ventila brevemente tras cada sesión, sin enfriar bruscamente el vaso. Superficies niveladas y portavelas resistentes aumentan seguridad. Si aparece humo, apaga, recorta y reenciende, escuchando siempre al espacio y a tus sentidos.
Apaga con apagavelas o tapa adecuada para evitar soplidos que dispersan ceniza. Almacena lejos de sol y calor, clasificando por estación para preservar perfiles. Calienta suavemente restos para retirarlos y lava con agua tibia. Da segunda vida a los recipientes con plantas, especias o tesoros cotidianos agradecidos.